Una vez arriba, desde la cima, El
Montañés pudo contemplar entre halos de niebla la emblemática Shamphuroa, una
de las siete ciudades sagradas, la dedicada al Trueno y consagrada a la
enigmática diosa. Entre ambos mediaba una barrera insalvable, que la naturaleza
dispuso a modo de frontera protectora. Les separaba el sobrecogedor cañón de
Troujjon, tan profundo que nadie nunca escuchó la caída de una piedra troujja,
de reputada dureza. El Montañés se había propuesto esquivar la garganta sin
fondo, así que escogió bordearla, aunque ello significase atravesar el bosque
de la Tierra Negra, tan espeso como dos noches a caballo. Pero no existía otra
alternativa. Cuentan que las temibles tribus que habitan el bosque se
convierten en árboles cuando llega la oscuridad, pero El Montañés hizo oídos
sordos a estas palabrerías y descendió, lomo abajo, a su encuentro. El día
acababa de comenzar y no tenía tiempo que perder. Antes, a la entrada de la
espesura, desmontó junto al riachuelo, para que la yegua bebiera. Luego se
despojó de su vestimenta y, desnudo, embadurnó su cuerpo entero y el de la
yegua con una mezcla de barro fresco y musgo. Arrancó dos manojos de muérdago,
que se colgó al cuello y, una vez guardó las ropas en la alforja, emprendió la
marcha hacia el interior del bosque... (...)
(CONTINÚA en…)
http://amazon.com/author/luistamargo
¡ FELIZ LECTURA, AMIGOS/AS !
2 comentarios:
Espero que en este 2010 sigamos compartiendo historias querido Lee.
Deseo que este 2010 toque el exito a su puerta, que la luz ilumine por siempre su alma y que sea una magnìfica oportunidad para materializar todos sus sueños.
Felicidades :)
...Seguiremos compartiendo, amiga Betti, en eso consiste el éxito: ¡Muy Feliz Año!
FELICITÁNDOTE:
Publicar un comentario